Piernas más fuertes

Andar, ir en bici, nadar o subir escaleras son actividades que contribuyen a fortalecer las piernas. Pero si además queremos asegurarnos de que todos los músculos están fuertes y flexibles, debemos practicar ejercicios específicos para esta zona.

Flacidez, celulitis, varices, hormigueo, sensación de pesadez… son algunas de las consecuencias que el sedentarismo puede tener sobre nuestras piernas.
Se recomienda empezar a practicar cada ejercicio de forma suave y realizando pocas repeticiones, e ir aumentando la cantidad a medida que mejora nuestra forma física. La regularidad es importante para obtener resultados, así que programa un ratito todos los días para poder realizarlos sin falta. >>> Sigue leyendo

Glúteos más firmes

El ejercicio es el mejor aliado para levantar y endurecer las nalgas. Si lo realizas con intensidad y constancia obtendrás unos buenos resultados en poco tiempo.

Los glúteos son los primeros músculos en caer cediendo a la acción de la gravedad. Además de ser una zona propensa a que se acumulen grasa o líquidos provocando las antiestéticas cartucheras. Pero como casi todo el tejido que lo forma es muscular la posibilidad de reafirmarlo es muy alta.

La falta de ejercicio es el peor enemigo. Pasarse la mayor parte del tiempo sentadas favorece que esa zona se ensanche, pierda tono y sea presa de la celulitis. Así que lo primero que hay que hacer es reactivarse haciendo un poco de ejercicio todos los días.

Caminar un rato a diario es muy efectivo, como lo es el subir escaleras, y si cuando lo hacemos mantenemos las nalgas y el abdomen “recogidos”, es decir, contraídos, pues estaremos intensificando el trabajo.

Pero si lo que queremos es un resultado que salte a la vista entonces >>> Sigue leyendo